Inconvenientes del uso prolongado del chupete

En los primeros años de cualquier bebé, el uso del chupete o chupón puede resultar como una salvación, ya que generalmente ayuda a que se calme, relaje o incluso llegue a quedarse dormido. Pero su uso de forma intensiva puede resultar contraproducente a largo plazo, ya que trae consigo múltiples problemas.
Los bebés succionan de forma instintiva, ya que lo asocian a un hábito natural denominado “hábito de succión no nutritiva”. Esto es considerado como normal para el ser humano, hasta una determinada edad, si se continúa realizando esta acción durante mayor tiempo del necesario, ocasionará problemas de salud graves.

¿Hasta qué edad el niño tiene que usar el chupete?

Según la opinión de expertos en el tema, el uso máximo del chupete en los niños, es hasta los 2 años de edad. Ya que después, es considerado como una costumbre más allá de una necesidad.
Utilizar chupete por un periodo de tiempo superior al establecido por expertos, conlleva un conjunto de problemas asociados conforme pasen los años, los cuales pueden resultar graves si no se tratan a tiempo.

Las consecuencias de la utilización del chupete por más tiempo del necesario

Aunque el chupete nos ayude a salir de aprietos con nuestros bebés, ya que funciona como un calmante o hasta un somnífero, utilizarlo por más tiempo del necesario, puede incurrir en grandes problemas para el bebé.
Existen múltiples consecuencias del uso del chupete que nuestros bebés pueden adquirir si no lo retiramos a tiempo. Entre las cuales podemos encontrar las siguientes:

• Deformación de dientes por uso prolongado del chupete
Como es de intuir, esta es una de las principales consecuencias del uso intensivo y prolongado del chupete en los niños. Puede ocasionar múltiples deformaciones en la dentadura del niño, asimismo deteriorar la mordida causando maloclusión de la mordida o deformidad del paladar.
También pueden ocasionar al niño una arcada dentaria, que se denomina mordida abierta anterior por chupete, que ocasiona que los dientes pierdan su formación correcta.

Sufrir de otitis.
Según estudios de diversas universidades y expertos, aseguran que utilizar el chupete de forma intensiva y por mayor tiempo del recomendado, aumentan considerablemente la posibilidad de sufrir de infección de oídos u otitis.
El uso del chupete hace que el niño con una infección de vías respiratorias altas sea más susceptible a la otitis media aguda, porque le modifica la colonización oral y nasofaríngea y aumenta el transporte de los agentes patógenos al oído (la succión, con la nariz bloqueada, puede aumentar el reflujo de las secreciones orofaríngeas al interior de la cavidad del oído medio). Además, la succión frecuente del chupete puede ser perjudicial para el buen funcionamiento de la trompa de Eustaquio.

Retrasos del habla
Asimismo se ha demostrado que utilizar el chupete de forma prolongada, ralentiza el proceso del habla del bebé de forma notable. Esto ocurre debido a que al tener el chupete constantemente en la boca, impide que puedan realizar los movimientos necesarios de la lengua para hablar.
De la misma manera, también considera que atrasa el proceso de expresión oral y procesos de interrelación personal. Ya que al tener el chupete constantemente en la boca, hablan menos ocasionando que por ende se relacionen con menor intensidad.

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